No sé si como dibujante he estado alguna vez tan de bajón como ahora pero la cuarta página de este comic me ha
costado tanto que decidí que sería la última y la que cerraría este blog, y eso que es una historia sin grandes dificultades para ser dibujada aunque no me salgan los caballos y los sombreros. Tampoco es que tenga nada mejor que hacer así que no sé si acabaré cambiando de opinión pero por ahora voy a lamerme las heridas.