viernes, 26 de marzo de 2021

Revisitando Tierra B

Sigo en la onda de retomar cosas antiguas o inacabadas y esta vez le ha tocado a una portada para el capítulo de Tierra B, escrito por Mario, que dibujé hace ya unos años. Lo primero en lo que me he fijado al retomar el dibujo es que, la portada que había empezado a dibujar, no ilustra una escena del comic. Si fuera una portada que fuera a publicar una editorial seguramente eso sería un problema pero a mí me gusta que sea así.

Cuando empezaba a aficionarme a la lectura, las historias no se terminaban al cerrar el libro, seguía imaginándome cómo había seguido la vida de los protagonistas, qué fue de aquel personaje, qué ocurrió entre esto y aquello etc. El comic de Ciudad Matadero lo escribió Mario y ni si quiera es una historia con la que me identifique o que yo pudiera haber escrito pero, después de haberla dibujado y haberla tenido presente, en realidad durante años, de una forma u otra adquieres cierta intimidad y hasta un compromiso con los personajes.
Así que en la ilustración lo que vemos es al protagonista, no en su juventud como aparece en el comic, sino al final de su vida rodeado de elementos que hacen referencia a la historia de forma indirecta.
Para quien no conozca la historia, el protagonista, junto a su familia y guiando una caravana de colonos se interna en el desierto donde son atacados por los indios, acaban perdidos y sin agua deciden acabar con sus sufrimientos. El protagonista pierde la mano derecha intentando suicidarse y enloquece pero acaba encontrando agua y oro que permitirá que se funde una ciudad alrededor de la mina.
En la ilustración original iba a aparecer la ciudad pero mi nueva mesa de dibujo aun no tiene paralé así que no me puedo andar con perspectivas geométricas y he tenido que renunciar a ese elemento, tampoco el resto del dibujo me convencía del todo pero se conservan los elementos que nos cuentan cómo ha seguido la vida del protagonista. Una gran pintura en la que aparece la mina, un retrato de su familia antes de emprender el viaje por el desierto, una imagen con el título de propiedad de la mina o algo por el estilo
y otra en la que demuestra lo que siente por los indios.
En la caja fuerte,  los lingotes que le han hecho rico y la calavera de un indio, quizás el mismo que le dejó una cicatriz en la frente. La víbora puede ser real o un producto de su delirio y hace referencia al "tótem" de su descendiente, Charlie Vipper, que aparece en otros capítulos.

Que termine la ilustración todavía está por ver pero por darle vueltas no será.

jueves, 18 de febrero de 2021

Revisitando 1987

Las últimas semanas, en lugar de empezar desde cero, he intentado trabajar sobre dibujos ya existentes. En el caso de las ilustraciones de Conan sobre dibujos de otros, pero parece que mi convocatoria no ha tenido una acogida multitudinaria. Así que hace un post probé a terminar uno de mis propios dibujos, en ese caso uno del 2005. Ahora he probado a recuperar uno más antiguo.


 Comparado con lo que suelen contar otros dibujantes yo no fui muy precoz. A los 17 años acababa de cambiar las Alpino por un Rotring y pasaba a tinta mis primeros dibujos. Nadie lo diría viendo éste pero intentaba dibujar como Jose Ortiz, y poco más recuerdo. Es uno de los más antiguos que conservo y en su momento me pareció todo un logro.

En 1987 ni había oído hablar de composición y no sabía casi nada de perspectiva o de dibujo en general así solo se ha salvado el tema. En algunas cosas tampoco he mejorado mucho y sigo sin saber dibujar perros.

jueves, 4 de febrero de 2021

Conan con David Varelux

David Varelux ha sido el segundo dibujante que ha tenido la amabilidad de enviarme un dibujo de Conan para que lo manipule. Esta vez era un dibujo muy acabado que solo pedía un coloreado.

Antes de nada tengo que decir que el dibujo está perfecto tal como él lo dibujó y mi versión no es mejor en absoluto. La razón por la que he hecho algunos cambios no es porque no me gustara sino porque no es exactamente lo que buscaba. La única condición que puse es que la ilustración no fuese un pinup y, aunque al primer vistazo ni me di cuenta, al examinarla con más atención llegué a la conclusión de que en realidad eran dos pinups superpuestos, uno de Conan y otro de un pulpo gigante sin una clara relación narrativa entre ellos. Acaso el pulpo ha emergido sigilosamente y va a atacar a Conan por detrás, pero ¿porqué está gritando? Decidí hacer que Conan fijara su atención sobre algo que le distrajera de la amenaza. En principio iba a ser un cambio mínimo pero las cosas no me salieron muy bien y un cambio condujo a otro y a otro...

Esta fue la primera versión: Delante de Conan hay unos pulpos pequeños y está tan absorto examinando el que ha sacado del agua con su espada que no se percata de la presencia de mamá pulpa. Después de todo Cimmeria no tiene costa así que a Conan, un pulpo, bien podría parecerle algo de lo más alienígena.

Pero ya no tiene mucho sentido que la antorcha la tenga a un lado, debería alumbrar el pulpo. Y también tendría sentido que mirara de reojo hacia atrás intuyendo que algo le acecha y así establecer una relación directa entre los dos protagonistas de la ilustración. Y tampoco tiene sentido que esté tan erguido, debería tener otra postura, quizás más inclinado hacia delante...  En definitiva tenía que redibujar el personaje y aquí es donde me atasqué y estuve cuatro días descartando un boceto tras otro, al final me conformé con el menos malo y decidí ir avanzando con las montañas y el pulpo que eran la parte fácil pero cuando me tocó enfrentarme al personaje de nuevo no había forma de que la postura quedara mínimamente natural así que volví a los bocetos y acabé conformándome con un dibujo más simple y menos ambicioso pero más fácil de hacer.

Y esos fueron los cambios importantes aunque también hay algunos nimios, amplié un poco el formato a un A4 por estandarizar, aumenté el tamaño del pulpo lo poco que me dejó la anchura y, ya puestos a redibujar el personaje, cambié el aspecto de Conan. En cuanto a esto cada dibujante tiene sus preferencias, está bien que así sea y que cada uno defienda las suyas. Por ejemplo esa melena con el flequillo cortado a tazón nunca me ha convencido, en la facultad un compañero llevaba ese peinado y le llamaban "Princesita", creo que no hace fata añadir nada más. El collar al examinarlo de cerca me pareció demasiado sofisticado, David se tomó muchas molestias para hacer un diseño chulo pero en un bárbaro primitivo me pega más un amuleto más burdo que pudiera haberse hecho él mismo con alguna garra o colmillo y tiras de cuero. Lo mismo pasa con el taparrabos al que le dibujó esas tiras para sujetar el cinto que no sé cómo se llaman pero que me parecen una sofisticación textil demasiado elaborada para un cimmerio.

También le añadí muñequeras simplemente como un recurso práctico que me ayuda a definir los escorzos. Un ejemplo por si no me explico.

Y eso es todo, la ilustración final quedó así:

Como curiosidad un cambio de última hora, en la primera versión al pulpo sobre la espada le dibujé una cabeza como de bebé que me parecía una idea malrollera pero el resultado no acabó de convencerme así que le quité la cabeza sin más.

miércoles, 6 de enero de 2021

Revisitando 2005

En una de las últimas entradas hablaba de que a veces es interesante partir del trabajo de otros, algo parecido pasa retomando antiguos dibujos propios. Hace poco, ojeando un viejo fanzine me encontré con una página que me resultaba lejanamente familiar. Me costó unos segundos darme cuenta de que la había dibujado yo y lo sorprendente no fue que apenas recordara haberlo hecho sino que no me reconocía en ella. La página en si no era gran cosa ya que probablemente no tardé más de media hora en terminarla pero el dibujo tenía una agilidad que hace mucho que he perdido y que no cuento con recuperar. Hay quien dice que es un mito eso de que los dibujantes, si lo dejan mucho tiempo, acaben "perdiendo mano" pero en mi opinión no vale la pena ni discutirlo porque es un hecho, hay cosas que se pierden antes, otras que tardan más y otras que raramente se pierden; además depende de cada dibujante pero la inactividad siempre pasa factura y cuanto más tiempo pasa, más gorda es.

Así que se me ocurrió que sería interesante recuperar algún dibujo antiguo y ver qué podía hacer con él a día de hoy. El problema es que no suelo conservar dibujos inacabados, soy poco productivo así que, cuando consigo empezar algo, o lo termino o lo desecho. Como ya he comentado alguna vez, entre el 2000 y el 2015 no dibujé prácticamente nada así que solo me costó unos segundos revisar la carpetilla en la que guardo los trabajos de los últimos 20 años y encontrar este dibujo de 2005.

En este caso recuerdo perfectamente porqué lo hice y porqué está sin terminar. No hacía mucho tiempo que había descubierto el comic de Akira en la versión coloreada por Steve Oliff. Por primera vez veía un comic coloreado digitalmente que no daba asco y yo quería probar a ver si podía hacer algo parecido con mi Pentium 3 y mi ratón de bola, hice este dibujo a lápiz expresamente para ello, lo coloreé y al poco tiempo perdí el archivo junto con todo lo que guardaba en mi disco duro de 13 gigas. Aun conservaba el lápiz pero no tenía mucho sentido volver a colorearlo así que fue a parar a la carpeta.

El dibujo va en la línea de lo que solía dibujar en la época y que ahora me parece un poco "pasado de rosca" pero también veo muy clara la influencia de Otomo, por ejemplo en la silla y las marcas de cuadros en la pared que son ese tipo de detalles que me fascinan en sus escenografías. Podría enrollarme mucho hablando del tema pero como no creo que le interese a nadie voy a dejarlo correr.

Ha estado bien terminarlo pero el trabajo ha ido poco más allá de un coloreado. Quizás pruebe a remontarme a un dibujo más antiguo en el que encuentre más cosas que modernizar.


jueves, 24 de diciembre de 2020

Tú lo empiezas, yo lo termino

 

Hace ya algún tiempo un amigo me comentaba la idea de dibujar un comic de Conan. Como suele pasar abandonamos la idea pero yo me quedé con el gusanillo ya que cuando, hace ya muchos años, empecé a dibujar comics, lo hice en un fanzine dedicado a Robert E. Howard con historias sobre ese personaje y me apetecía recordar viejos tiempos. Por algún motivo me vino a la cabeza una antigua ilustración que había hecho a medias con otro amigo y que podéis ver aquí y se me ocurrió intentar repetirlo. 

Si alguien se apunta y quiere conocer más detalles puede seguir leyendo.

¿Cómo tiene que ser la ilustración?

Tiene que ser de Conan y no valen pinups. Lo perfecto sería que la ilustración contase una historia ya sea con la acción, la escenografía, la situación, la simbología... pero con que no sea la típica ilustración en la que Conan posa para la foto sin más, me vale.

¿Qué nivel de acabado tiene que tener?

Cualquiera. En principio vale todo, desde un simple esbozo hasta un dibujo totalmente terminado. La idea es darle una vuelta a vuestro dibujo ya sea acabando lo que habéis empezado, reconstruyéndolo, versionándolo... El objetivo deseable sería que vuestros dibujos acabaran en un punto al que no se dirigían cuando los empezasteis y al mismo tiempo conservaran parte de la idea original.

¿Qué acabado voy a darle a vuestras ilustraciones?

No lo sé. Para empezar no sé si voy a recibir alguna y si la recibo cómo va a ser.

¿Voy a terminar cualquier ilustración que me mandéis?

De nuevo, no lo sé. Prometo intentarlo pero esto es un simple juego para pasar el rato y no me comprometo a nada. Es posible que no consiga que una ilustración me motive o que sea perfecta tal como está y no me vea capaz de aportar ni si quiera una visión alternativa. Es posible que me deprima y pierda las ganas de dibujar o que no tenga tiempo de hacerlo.

¿Importa la calidad técnica del dibujo o el estilo?

No. Un dibujo imperfecto puede tener una idea aprovechable y un dibujo perfecto puede dejarme sin nada que aportarle. Esto no significa que os anime a que no os esforcéis.

¿Cuánto voy a tardar en acabar la ilustración?

Eso sí lo sé, voy a tardar bastante. Lo sé porque siempre tardo bastante y claro, dependerá de cuantos dibujos me mandéis, cuánto tiempo tenga disponible etc.

¿Hasta cuándo podéis mandarme ilustraciones?

No hay un plazo cerrado.

¿Que se hará con las ilustraciones?

En principio, nada. Repito que esto es un simple juego y si no os parece interesante o tenéis muy altas las expectativas mejor no participéis. Me mandáis una imagen digital así que vosotros no perdéis vuestro dibujo, podéis acabarlo y hacer con él lo que queráis.

¿Estoy abierto a otro tipo de colaboración?

Todo se puede hablar.

jueves, 10 de diciembre de 2020

Conan a medias

Conocí a Chechu en 1989, nos tocó sentarnos en el mismo pupitre y me fijé que había forrado su carpeta con un dibujo de La Cosa Del Pantano de Berni Wrightson así que nos hicimos amigos. En el año 2000 ya había terminado la carrera por lo que no sé en qué circunstancias le pedí que me dejara entintar una de sus ilustraciones de Conan. El estilo de Chechu era sucio y caótico lo que a veces le iba bien y otras no tanto, mi estilo por el contrario era metódico y un poco mecánico, una combinación que podía funcionar porque evita la tentación en la que caen los peores entintadores de seguir las líneas del dibujo.


Justo 20 años después, las deficiencias técnicas del dibujo son evidentes pero todavía me gusta ese monstruo tan raro, ese Conan exhausto, esa chica cubierta por una gran sábana llena de pliegues y ese claro lleno de flores en lugar del escenario siniestro que cabría esperar.
Nunca se me ha dado bien entintar, por eso esta parte del proceso de dibujar me resulta tan fastidiosa y además para cuando toca entintar o colorear ya estoy cansado del dibujo, pero trabajar en un dibujo ajeno es diferente ya que te permite o te obliga a distanciarte de tus propias rutinas.
Hace poco se me ocurrió que podía proponer este tipo de colaboración a otros dibujantes y hacer una serie de ilustraciones sobre Conan para recordar viejos tiempos. El primero en quien pensé fue Chechu ya que existía un precedente. El problema es que si yo, después del 2000 me pasé 15 años sin dibujar, Chechu sigue sin hacerlo y de hecho me contestó que no se veía capaz y como prueba me envió una foto desenfocada de un boceto no muy trabajado y además me dijo que lo había perdido y no podía mandármelo escaneado. Aún así, sé perfectamente cuánto cuesta coger el lápiz cuando llevas años sin tener ninguna motivación para hacerlo y decidí que no podía desperdiciar el dibujo aunque me obligara más a reconstruirlo que a terminarlo. Esa es la razón por la que el estilo y la personalidad de Chechu casi han desaparecido del resultado final pero aún puedo ver elementos que no son del todo míos y elecciones que no habría hecho y que me me han permitido distanciarme un poco del aburrimiento.
Este es mi dibujo sobre el de Chechu, las líneas granates son mías, las negras de Chechu y diréis: "¿Qué líneas negras?" Pues eso, el dibujo más que verse se adivinaba. De todas formas pongo esta imagen porque ese acabado tosco y rápido me mola incluso más que el resultado final.

Conan-ChechuDibujo 


 Y el resultado final. 



Aún no he decidido si extender la propuesta a través de Facebook pero si alguno leéis esto y os animáis a mandarme vuestra ilustración de Conan será bienvenida, solo hay una regla: No valen Pinups.

Por cierto, gracias Chechu.