domingo, 21 de junio de 2026

Influencias

Allá por los ochenta, cuando intentaba dibujar mis primeros comics, en las entrevistas a los dibujantes siempre les preguntaban por sus influencias. Algunas eran evidentes, otras no tanto, pero todos parecían muy conscientes de ellas. Ya por entonces me daba un poco de envidia porque yo nunca he visto influencia de nadie en mis dibujos y tiene que ser chulo ver en ellos la de un autor que te gusta. Y no digo que no tenga influencias porque es imposible no tenerlas, quizás son tantas que por eso no soy capaz de distinguirlas, lo que digo es que no soy consciente de ellas.

Escribo esto porque el otro día dibujé una cara que me recordó a un dibujante que me gustó mucho hace mucho tiempo y luego una pose que me recordó a otro que aún me gusta mucho, y me hizo un poco de ilusión. Seguí dibujando y pensando sobre el tema porque la cara me recordaba a un dibujante muy bueno pero que no era especialmente bueno dibujando caras y la pose me recordaba a un dibujante muy bueno pero que no era especialmente bueno dibujando poses. Y entonces me acordé de todos esos dibujantes que reconocían la influencia de los claroscuros de Alex Toth, de la narrativa de Will Eisner o del naturalismo de Harold Foster y, claro, es genial que te influencie el dominio de la anatomía de John Buscema y el cuidado de la ambientación de Sergio Aragonés pero ¿qué pasa si te influencia el dominio de la anatomía de Sergio Aragonés y el cuidado de la ambientación de John Buscema?

Quizás las influencias funcionan así, de una forma caprichosa, absorbes y absorbes y lo que sale es una combinación aleatoria de cosas buenas, malas y regulares, a mí me hace gracia pensar que es así.

Así que si no soy muy bueno dibujando alguna cara o alguna pose, ya sabéis, la culpa es de mis influencias.


Por cierto, en la imagen no aparece ni la cara ni la pose, solo es la última página que tenía sobre la mesa.